"Todas las horas hieren, la última es mortal"
antiguo proverbio
Es curioso, pero desde que he llegado aquí he estado en dos funerales: primero en el de mi primo Walt, muy intimo y este al que asisto hoy, al del mayor héroe de America. Un funeral poco convencional. Nunca me imaginé como seria el entierro de un superhéroe, de alguna manera el término superhéroe los torna inmortales, eternos, pero lamentablemente nadie escapa a las leyes de la vida (¿o de la muerte?) Tampoco nunca creí en que yo me convertiría en una de ellos.
Al parecer todo el mundo quiso asistir, veo muchas mascaras desconocidas (los oportunistas que buscan sacarle provecho a la publicidad), pero también están los que verdaderamente lo conocieron, eso me incluye a mi (aunque brevemente) y al resto de la Legión.
-¿No es demasiado multicolor para un funeral?
-¡No, chica! ¿No has leído funeral para un amigo?
Cada día que pasa me convenzo de que Precoz es un completo idiota.
-¿Quién es el que está disfrazado de león?
-¿No conoces a Brave? ¡El era parte de Facción junto a American Man, en los ’60 se encargaban de combatir al comunismo!
-¿Y el resto?
-Bueno aquel es…
Quisiera escucharlo, pero no puedo me aburre. Solo pregunté por preguntar. No quiero una descripción detallada de gente que solo veré una vez en mi vida. No me interesa la “historia del universo superheroico” y no se hasta que punto me sigue interesando ser parte de el…
Veinticuatro horas atrás. Espacio aéreo internacional.
Me juré que después de aquel accidente nunca mas me subiría a otro avión, pero estoy demasiado abatida para volar por mi misma hasta N.Y. todos lo estamos. Ver el cuerpo de Robert acribillado a balazos nos destruyó la insuficiente fuerza de voluntad que Legión había juntado.
No veo rostro felices, bueno solo dos, pero es justificable. Piloteando el avión está el Capitán Soviet y su hijo Mig, no pueden ocultar la felicidad de estar juntos de nuevo, mas se que en el fondo el ruso está dolido por la muerte de Robert. American Man era su Némesis, pero en el fondo existía un respeto mutuo.
El Dr. X está atendiendo a los heridos. Al parecer Kabalah fue el mas perjudicado, creo que esta es la quinta sutura que le hace, el chico mexicano esta hablando con esa extraña mujer que trajo Shonen Doll…si no escuché mal es una especie de Diosa o algo así.
El yelmo sin vida de Iron Knight me mira desde un asiento, quisiera dejar de pensar que Ostrander era una rata, pero no puedo. Incluso que su ultimo acto en vida haya sido de heroísmo no cambia la visión que yo tenia de el.
Jean Paul tiene está inmovilizado de la cintura para abajo lo cual es bastante gracioso.
En cuanto a los tipos que agarramos. Los pusimos a disposición de INTERPOL. Al parecer no eran quienes decían ser. Ese tal Jäger era un ex SS, un criminal de guerra llamado Rudolph Knutz. Debajo del exoesqueleto negro del surfista se ocultaba Jahmal Bremer un ex surfista y narco de L.A.
El tal “Anger Fist” es un ex NKVD renegado e “inflado a base de anabólicos y esteroides” según palabras del Dr. González.
Nunca supimos quien era el que se hacia pasar por los nuevos Iron Knight y Capitán Fuego (según Precoz el original está en un asilo y tiene mas de ochenta años).
Creo que cuando lleguemos a N.Y. me retiro…
El funeral. Veinticuatro horas después…
El cementerio es un nido de avispas, pueden llamarme paranoico, pero imagino que en cualquier momento puede armarse quilombo, no es el típico “velorio argentino”, ni tampoco las ceremonias judías a las que estoy acostumbrado.
¿Cuántos de los aquí presentes son solo figurantes y cuantos en realidad conocieron a Bob?
Yo no era su amigo, pero soy parte de Legión y lo vi morir, de todos modos me parece todo demasiado extravagante. Eso de hacer desfilar el ataúd con la bandera americana por las calles de la ciudad fue totalmente innecesario.
-¿Tu eres Kabalah? –preguntó un hombre que parecía el león del mago de Oz.
-Si.
-Creí que serias más viejo, Bob hablaba de ti y de lo que habían hecho en la segunda guerra mundial…
-Ese era mi mentor, yo empecé hace poco. Aquel que está allá en frente con el sombrero y la barba.
Me molesta cuando la gente comienza una conversación. El hecho de que ambos llevemos trajes ridículos (el mas que yo) no implica que tengamos que compartir algo.
-Ah, eres como una segunda generación…
-En realidad, Kabalah ha existido desde el principio de los tiempos. Tal vez yo sea el primero nacido en América, pero no seré el último. Es un legado que debo pasar a alguien.
-¿Cómo a un hijo?
-No tengo hijos y dudo mucho que los tenga.
-Bob tenia un hijo, mejor dicho tiene, pero el nunca quiso aceptar su legado…
El cura comenzó a rezar.
Padre nuestro que estás en los cielos…
-El pequeño Jimmy nunca quiso ser héroe…
…Santificado sea tu nombre….
-…se conformó con una carrera de diseñador o arquitecto…
…Venga a nosotros tu reino…
-…en San Francisco, ni siquiera vino al funeral de…
…Hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo…
-…su padre, hay miles de personas aquí que ni conocían a Bob, pero aquí están –continuó Brave.
…El pan nuestro de cada día dánoslo hoy…
-Señor ¿Es usted católico? –preguntó Kabalah.
-No, no creo en la religión.
…Y perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden…
-Yo tampoco y sin embargo estoy respetando esta plegaria.
…No nos dejes caer en la tentación…
-Lo siento, yo…
…Más líbranos del mal…
-Pídele disculpas a Bob.
…Amén.
-Amén.
-Amén.
El cura siguió con los rituales un rato más y cedió el lugar a otra persona.
-Dirá unas palabras el señor Olej Protasov, también conocido como Capitán Soviet.
-Bueno, tal vez no sea yo el mas indicado para decir unas palabras, pero las circunstancias me obligan. Conocí a dos Robert Adamson. Uno de ellos era mi enemigo, ese que me partió la cadera en pedazos durante la guerra fría, pero yo hubiera hecho lo mismo con el, una estúpida disputa entre capitalistas y comunistas nos enemistó, pero había un respeto y una admiración mutua, también debo reconocer que de no ser por el yo no estaría aquí, el me pidió que me uniera allá por 1945 a esa embrionaria Cofradía del Kaos. Era un buen hombre, un excelente padre. Su ultimo deseo era ver a su hijo –un nudo se le hizo en la garganta a Olej, algunas lagrimas querían salírsele de los ojos. Las reprimió. –solo puedo decir que el mundo se ha quedado sin un héroe.
También debo destacar al señor John William Ostrander III, quien dio su vida para salvar al resto de Legión. Es todo lo que tengo que decir.
Olej bajó del estrado y arrojó un puñado de tierra sobre el ataúd, el silencio era audible, pero algo venido desde el cielo lo interrumpiría inesperadamente…
-¡Bueno, ya creo que fue suficiente de su circo! –dijo una voz desde las alturas.
-¿Cómo se atreve a interrumpir esta ceremonia? –amenazó Precoz.
-¡Mas respeto carajo! –gritó González.
-¡No puede ser! –Dijo Brave.
-A ver si se van marchando, quiero darle el ultimo adiós a mi padre –dijo el hombre que había llegado volando de improvisto al cementerio.
Continúa…ahora si, una mas…pensé que iba a ser mas corto.
Al parecer todo el mundo quiso asistir, veo muchas mascaras desconocidas (los oportunistas que buscan sacarle provecho a la publicidad), pero también están los que verdaderamente lo conocieron, eso me incluye a mi (aunque brevemente) y al resto de la Legión.
-¿No es demasiado multicolor para un funeral?
-¡No, chica! ¿No has leído funeral para un amigo?
Cada día que pasa me convenzo de que Precoz es un completo idiota.
-¿Quién es el que está disfrazado de león?
-¿No conoces a Brave? ¡El era parte de Facción junto a American Man, en los ’60 se encargaban de combatir al comunismo!
-¿Y el resto?
-Bueno aquel es…
Quisiera escucharlo, pero no puedo me aburre. Solo pregunté por preguntar. No quiero una descripción detallada de gente que solo veré una vez en mi vida. No me interesa la “historia del universo superheroico” y no se hasta que punto me sigue interesando ser parte de el…
Veinticuatro horas atrás. Espacio aéreo internacional.
Me juré que después de aquel accidente nunca mas me subiría a otro avión, pero estoy demasiado abatida para volar por mi misma hasta N.Y. todos lo estamos. Ver el cuerpo de Robert acribillado a balazos nos destruyó la insuficiente fuerza de voluntad que Legión había juntado.
No veo rostro felices, bueno solo dos, pero es justificable. Piloteando el avión está el Capitán Soviet y su hijo Mig, no pueden ocultar la felicidad de estar juntos de nuevo, mas se que en el fondo el ruso está dolido por la muerte de Robert. American Man era su Némesis, pero en el fondo existía un respeto mutuo.
El Dr. X está atendiendo a los heridos. Al parecer Kabalah fue el mas perjudicado, creo que esta es la quinta sutura que le hace, el chico mexicano esta hablando con esa extraña mujer que trajo Shonen Doll…si no escuché mal es una especie de Diosa o algo así.
El yelmo sin vida de Iron Knight me mira desde un asiento, quisiera dejar de pensar que Ostrander era una rata, pero no puedo. Incluso que su ultimo acto en vida haya sido de heroísmo no cambia la visión que yo tenia de el.
Jean Paul tiene está inmovilizado de la cintura para abajo lo cual es bastante gracioso.
En cuanto a los tipos que agarramos. Los pusimos a disposición de INTERPOL. Al parecer no eran quienes decían ser. Ese tal Jäger era un ex SS, un criminal de guerra llamado Rudolph Knutz. Debajo del exoesqueleto negro del surfista se ocultaba Jahmal Bremer un ex surfista y narco de L.A.
El tal “Anger Fist” es un ex NKVD renegado e “inflado a base de anabólicos y esteroides” según palabras del Dr. González.
Nunca supimos quien era el que se hacia pasar por los nuevos Iron Knight y Capitán Fuego (según Precoz el original está en un asilo y tiene mas de ochenta años).
Creo que cuando lleguemos a N.Y. me retiro…
El funeral. Veinticuatro horas después…
El cementerio es un nido de avispas, pueden llamarme paranoico, pero imagino que en cualquier momento puede armarse quilombo, no es el típico “velorio argentino”, ni tampoco las ceremonias judías a las que estoy acostumbrado.
¿Cuántos de los aquí presentes son solo figurantes y cuantos en realidad conocieron a Bob?
Yo no era su amigo, pero soy parte de Legión y lo vi morir, de todos modos me parece todo demasiado extravagante. Eso de hacer desfilar el ataúd con la bandera americana por las calles de la ciudad fue totalmente innecesario.
-¿Tu eres Kabalah? –preguntó un hombre que parecía el león del mago de Oz.
-Si.
-Creí que serias más viejo, Bob hablaba de ti y de lo que habían hecho en la segunda guerra mundial…
-Ese era mi mentor, yo empecé hace poco. Aquel que está allá en frente con el sombrero y la barba.
Me molesta cuando la gente comienza una conversación. El hecho de que ambos llevemos trajes ridículos (el mas que yo) no implica que tengamos que compartir algo.
-Ah, eres como una segunda generación…
-En realidad, Kabalah ha existido desde el principio de los tiempos. Tal vez yo sea el primero nacido en América, pero no seré el último. Es un legado que debo pasar a alguien.
-¿Cómo a un hijo?
-No tengo hijos y dudo mucho que los tenga.
-Bob tenia un hijo, mejor dicho tiene, pero el nunca quiso aceptar su legado…
El cura comenzó a rezar.
Padre nuestro que estás en los cielos…
-El pequeño Jimmy nunca quiso ser héroe…
…Santificado sea tu nombre….
-…se conformó con una carrera de diseñador o arquitecto…
…Venga a nosotros tu reino…
-…en San Francisco, ni siquiera vino al funeral de…
…Hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo…
-…su padre, hay miles de personas aquí que ni conocían a Bob, pero aquí están –continuó Brave.
…El pan nuestro de cada día dánoslo hoy…
-Señor ¿Es usted católico? –preguntó Kabalah.
-No, no creo en la religión.
…Y perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden…
-Yo tampoco y sin embargo estoy respetando esta plegaria.
…No nos dejes caer en la tentación…
-Lo siento, yo…
…Más líbranos del mal…
-Pídele disculpas a Bob.
…Amén.
-Amén.
-Amén.
El cura siguió con los rituales un rato más y cedió el lugar a otra persona.
-Dirá unas palabras el señor Olej Protasov, también conocido como Capitán Soviet.
-Bueno, tal vez no sea yo el mas indicado para decir unas palabras, pero las circunstancias me obligan. Conocí a dos Robert Adamson. Uno de ellos era mi enemigo, ese que me partió la cadera en pedazos durante la guerra fría, pero yo hubiera hecho lo mismo con el, una estúpida disputa entre capitalistas y comunistas nos enemistó, pero había un respeto y una admiración mutua, también debo reconocer que de no ser por el yo no estaría aquí, el me pidió que me uniera allá por 1945 a esa embrionaria Cofradía del Kaos. Era un buen hombre, un excelente padre. Su ultimo deseo era ver a su hijo –un nudo se le hizo en la garganta a Olej, algunas lagrimas querían salírsele de los ojos. Las reprimió. –solo puedo decir que el mundo se ha quedado sin un héroe.
También debo destacar al señor John William Ostrander III, quien dio su vida para salvar al resto de Legión. Es todo lo que tengo que decir.
Olej bajó del estrado y arrojó un puñado de tierra sobre el ataúd, el silencio era audible, pero algo venido desde el cielo lo interrumpiría inesperadamente…
-¡Bueno, ya creo que fue suficiente de su circo! –dijo una voz desde las alturas.
-¿Cómo se atreve a interrumpir esta ceremonia? –amenazó Precoz.
-¡Mas respeto carajo! –gritó González.
-¡No puede ser! –Dijo Brave.
-A ver si se van marchando, quiero darle el ultimo adiós a mi padre –dijo el hombre que había llegado volando de improvisto al cementerio.
Continúa…ahora si, una mas…pensé que iba a ser mas corto.
